Bruselas, 4 jun (EFE).- La Comisión Europea (CE) propondrá a mediados de julio un cambio en las reglas europeas sobre organismos genéticamente modificados (OGM), que dará más libertad a los países que quieran prohibir su cultivo.
Los servicios del comisario europeo de Sanidad, John Dalli, están tramitando una propuesta para modificar las normas sobre los transgénicos, de manera que en el futuro los Gobiernos de los países comunitarios tengan más autonomía en las decisiones respecto a OGM, según informaron hoy a Efe varias fuentes.
Los documentos que baraja la CE, que aún no son definitivos, tienen dos partes: una consiste en recomendaciones sobre las reglas de coexistencia de OGM con otros tipos de agricultura y un proyecto con consecuencias legales, que daría a los países más flexibilidad para vetar la plantación de transgénicos.
En concreto, Bruselas estudia un cambio en la ley que facilitará que un país, en su caso, rechace un OGM, porque en ese supuesto la CE no actuará contra él, como ocurre ahora.
En cuanto a la coexistencia o compatibilidad entre transgénicos y otras producciones, las propuestas que baraja la CE no son vinculantes y plantean "relajar" las orientaciones europeas que hay ahora, para que cada país tenga más autonomía.
Esto podría suponer por ejemplo, más libertad a la hora de decidir sobre distancias entre campos de OGM y de otros tipos de cultivo y que cada región o país tuviera unos límites.
España es el país de la Unión Europea (UE) con más superficie de transgénicos, con un 80% de las plantaciones de maíz OGM, y una extensión nacional que ronda las 76.000 hectáreas.
Por el contrario, aplican salvaguardas contra el cultivo de transgénicos: Francia, Grecia, Alemania, Luxemburgo, Austria y Hungría.
La organización ecologista Amigos de la Tierra ha celebrado hoy, aunque con "cautela", las propuestas de la CE, según un comunicado. Sin embargo, los ecologistas consideran que Bruselas debe reforzar su proyecto para evitar la contaminación cruzada de OGM y asegurar que las industrias "pagan" cualquier daño que resulte del cultivo de transgénicos: "mientras tanto necesitamos una moratoria".
El responsable de campañas sobre agricultura de Amigos de la Tierra, Adrian Bebb, ha manifestado que es una oportunidad para los países que quieran prohibir cultivos de OGM, pero "también podría abrir la puerta para los países favorables a producirlos".
Hasta ahora, el proceso de aprobación de OGM en la UE ha sido muy lento, por la falta de acuerdo entre los países y según Bebb, un cambio en la regulación podría acelerar la autorización de nuevos productos. En el caso de los expedientes para cultivo, la UE sólo permite plantar variedades de maíz y de la patata "Amflora", aprobada este semestre para usos industriales, después de 12 años sin que la UE permitiera nuevos productos para plantación.
Desde que en 2004 se levantara la moratoria contra los transgénicos, sólo se habían permitido variedades para su importación o procesado.
Fuente : Elcorreo.com, 4 de junio de 2010














